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Tu estado de ánimo no sólo afecta a tu trabajo, también a tu seguridad en la carretera

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Objetivo Cero

Tu estado de ánimo no sólo afecta a tu trabajo, también a tu seguridad en la carretera

09/12/2015

Tu estado de ánimo no sólo afecta a tu trabajo, también a tu seguridad en la carretera

Estrés, depresión, ansiedad…todos son factores psicológicos que no sólo afectan a nuestro trabajo y rendimiento laboral. Lo que es más importante, puede afectar de manera drástica a nuestra seguridad y se agrava si los mezclamos con la conducción.  ¿Cómo nos afecta y qué podemos hacer al respecto?

Estrés

El informe ‘Seguridad vial en el entorno laboral’, realizado por el Área de Prevención y Seguridad Vial de Fundación MAPFRE, hace especial hincapié en la importancia del factor humano y psicológico en la conducción. Así, se refiere al estrés como un estado psicobiológico generado por hiperactividad, considerado definitorio de la sociedad actual. Aparece por una sobreexigencia física, psíquica o ambas a la vez.  Este estrés puede surgir por nuestro ritmo de vida, problemas familiares, situación laboral…

En este sentido, se diferencias distintas fases. Por un lado, tenemos el estado de alarma, considerado un estado positivo porque se aumentan todas las funciones vitales, aunque puede llevar a comportamiento peligrosos como la impaciencia o la agresividad. También está la resistencia, donde se potencian las conductas agresivas; y el agotamiento, donde se acelera el ritmo cardiaco y la tensión muscular. Aquí aparecen síntomas como el dolor de cabeza, aumento de la fatiga y reducción de la concentración. 

Recomendaciones para el estrés: nunca recurrir al alcohol, drogas o medicamentos; no mostrar conductas agresivas, ya que se incrementa el riesgo; no ir con el tiempo justo, administrar bien las horas para evitar prisas y agobios. Escuchar música puede ser una buena terapia (por supuesto, música apropiada). 

El estrés puede surgir muchas veces de la propia conducción. El tráfico puede generarnos ese nivel de tensión como consecuencia de la complejidad de la vía, monotonía, ajuste de tiempos, aislamiento y horario de trabajo, etc., por lo que para evitarlo se debe dormir bien, conducir aplicando técnicas de conducción que nos permita reducir tensión, minimizar los procesos de análisis y toma de decisiones al volante, realizar una adecuada planificación del trabajo, rutas, a seguir, previsión del tiempo, estado de la vía… Planifica también los tiempos de conducción y descanso, calcula un tiempo extra para interrupciones o imprevistos…

Depresión

Se trata de uno de los trastornos psicológicos más comunes  y con mayor repercusión sobre la conducción. De hecho, puede provocar disminución en la atención y mermar la capacidad de decisión. No podemos olvidar que en muchos casos hay tendencia al suicidio. Además, se producen alteraciones en el sueño, aumento de la ansiedad e irritabilidad, alteraciones en la percepción y en los sentidos, aumento de la fatiga…

Consejos: Es importante que si cree que puede tener depresión, acuda a su médico. Él será quien detecte su situación y le ofrecerá el tratamiento más adecuado. Aquí debemos tener en cuenta los efectos de los medicamentos, por lo que es importante no automedicarse y no ingerir alcohol y drogas. Si estás en una fase aguda, lo mejor es no conducir. 

Agresividad

Es uno de los comportamientos humanos que más caracterizan a los conductores. ¿Qué puede influir en esta agresividad? Por un lado, el estado del conductor, es decir, estrés, prisa, alcohol... Influye también la edad y sexo del conductor, el tipo de vehículo, el ir acompañado o no…

¿Cuál es el perfil del conductor agresivo? Según el informe elaborado por Fundación MAPFRE, no suele respetar la distancia de seguridad, se ‘pica’ frecuentemente con otros conductores, realiza cambios bruscos de velocidad, le molesta ser adelantado, llega a gran velocidad a los semáforos y sale el primero y, ante cualquier conflicto del tráfico, utiliza el vehículo para amenazar.

Recomendaciones: calma y tranquilidad en la conducción. En estos casos, es importante la empatía, ponerse en el lugar del otro. ¿Te gustaría que alguien te tratase con agresividad durante la conducción? Realizar terapias para controlar estos brotes de agresividad, evitar todo aquello que te la pueda generar y sé consciente de tu situación. 

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