Usted está en:

  1. -
  2. -
  3. Seis consejos para mejorar tu postura al volante del coche y así rendir mejor

Seis consejos para mejorar tu postura al volante del coche y así rendir mejor

Seis consejos para mejorar tu postura al volante del coche y así rendir mejor

22/09/2014

Imagen de Escuela de Bienestar - Fundación MAPFRE

La postura al volante es fundamental para rendir mejor en el trabajo. Una buena postura nos ayuda a mantenernos relajados y atentos a la conducción por más tiempo, evita los dolores de espalda y los temidos dolores de cabeza, que muchas veces son incompatibles con la conducción.

Conseguir una postura de conducción perfecta nos va a llevar poco más que unos minutos, y si el coche en el que nos acomodamos es nuestro coche habitual, solo necesitaremos hacerlo una vez. Aun así, siempre es recomendable comprobar la postura, por muy a menudo que nos sentemos en el puesto de conducción.

Las claves de una postura de conducción perfecta
  1. La colocación del asiento: colocaremos el asiento de forma que, al pisar a fondo el embrague, mantengamos la pierna estirada, pero con la rodilla ligeramente doblada. No puede costarnos esfuerzo pisar a fondo ese pedal, ni puede forzarnos a cambiar de postura para ello. En coches automáticos no nos sirve el razonamiento, así que la distancia perfecta del asiento la dictará la posición del volante.
  2. Altura del asiento: comenzando desde la posición más baja posible, iremos elevando el sillón hasta que nos encontremos cómodos, y la visibilidad hacia delante sea perfecta. No puede molestarnos el volante (que ya veremos luego cómo colocarlo), ni debe haber nada que nos obstaculice la visión.
  3. Respaldo y reposacabezas: no es bueno mantener el respaldo demasiado inclinado. La espalda debe ir lo más reta posible, pero manteniendo la comodidad. Pensemos que estaremos mucho tiempo ahí sentados. Debemos poder maniobrar a la perfección. El reposacabezas debe estar justo detrás de la parte más prominente de nuestra cabeza, a poder ser rozando levemente el pelo, para evitar así los efectos negativos del latigazo cervical.
  4. Colocando el volante: la altura del volante ideal teórica es la que une el centro del volante con nuestro cuello a través de una línea recta imaginaria. Para saber si estamos cerca o lejos del volante podemos hacer dos cosas: colocar las manos en las tres menos cuarto de un imaginario reloj y comprobar si los codos forman un ángulo de 90º; colocar las manos en las 12 en punto y comprobar que no estiramos totalmente los brazos, ni separamos los hombros del respaldo del asiento. Si lo podemos hacer con comodidad, tenemos la postura ideal.
  5. Las manos sobre el volante: la mejor postura es mantener las manos a las tres menos cuarto, porque de esta forma tendremos la maniobrabilidad máxima. Cualquier otra posición de las manos hace que nuestro movimiento sea más torpe y menos preciso.
  6. La colocación de los espejos retrovisores: esta parte es crucial, porque si colocamos mal los espejos “estropearemos” la postura cada vez que queramos ver qué ocurre alrededor de nosotros. Lo ideal es que podamos tener el máximo campo de visión posible en todos los espejos, con el mínimo movimiento de cuello posible.

Una correcta postura es garantía de salud y de seguridad vial. La salud de nuestra espalda es fundamental para llevar una vida cómoda y satisfactoria, y en el coche es una garantía de que no vamos a tener distracciones, ni mermas en nuestra capacidad de reacción y maniobra por culpa de una contractura o un dolor intenso.

Por eso, la mejor recomendación que te podemos hacer desde aquí, es que dediques unos minutos a comprobar si tienes la mejor postura de conducción posible, y que no olvides, cada día, comprobar la posición de los espejos retrovisores.

Más información | Educa tu mundo

  1. Volver al listado